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Opinión

Séneca, El saber de la vida y la muerte conjugados en la filosofía

Séneca enseñó a despreciar los bienes materiales y efímeros, sin embargo, disfrutó de todos ellos a lo largo de su vida, por lo que fue uno de los hombres más admirados, poderosos y odiados de su tiempo.
Pasó su tiempo filosófico enseñándonos a vivir y sin embargo se vio presionado a terminar con su vida, un hombre fascinante que, sin duda tuvo el saber de su lado, tanto en la vida, como en la muerte.
Saber vivir y saber morir: Séneca
Séneca nació en Córdoba Hispania en el año 1 d.C. en el seno de una familia noble, lo que lo ayudó con el paso del tiempo a llegar al centro mismo del imperio, del que su padre, Marco Anneo Séneca era un verdadero fan.
Tenía dos hermanos, Galión el mayor, fue Senador en Grecia, y el menor fue un alto funcionario del gobierno. Esto le permitió a Séneca estar siempre rodeado de lujos a los que la mayoría no tenían acceso.
Para la rica y compleja personalidad del filósofo esto no era suficiente. Era un orador y escritor reconocido, además de dedicarse a la política, las finanzas y el derecho.
Es entonces cuando comienza a reflexionar acerca de la vida, y lo que ha visto en el senado, por lo que hablaba acerca de la ética, asunto que hizo reflexionar al pueblo y que, por supuesto, ofendió al gobierno.
Nerón, quien estaba en el gobierno en aquella época, estaba sumamente disgustado por la actitud de Séneca, pues todos sabemos que clase de regente era, por lo tanto, fue condenado a muerte.
Dos condenas para un solo filósofo.
A pesar de que ya existía una condena a muerte para Séneca por sus discursos acerca de la ética y la moral, Claudio, el nuevo césar, conoció o al menos le llegó el rumor del que las hermanas de Calígula se entendían románticamente con él, por lo que el filósofo fue acusado de adulterio y condenado a muerte por segunda vez.
A pesar de ello, fue salvado por una concubina de Calígula, quien logró que la decisión se cambiara de pena de muerte al exilio. Pasaron varios años y Séneca se ha olvidado del mundo, pero el mundo no se olvidó de él y la persecución de Nerón no se hace esperar, haciendo efectiva la pena de muerte, por lo que el filósofo decidió acudir al suicidio, escogiendo como iba a morir, en lugar de que Nerón eligiera alguna tortura para él, pues se sabía que era cruel y despiadado con todos.
Séneca eligió como vivir y también como morir, así que, su amplia obra filosófica y literaria, en la que se encuentran títulos como Edipo, Fedra, Las Troyanas, Hércules, Agamenón y muchas más, que fueron escritas curiosamente en los últimos años de su vida.
Es entendible entonces el hecho de porque, aunque en su vida existió tanta riqueza, al final haya decidido escribir acerca de la ética, y de aprovechar la vida con el desapego a lo material que ata la existencia, resaltando en su lugar la necesidad de ser útil a los demás. Sin duda tanto la vida como la muerte de Séneca fueron excepcionales.

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Pedro Rosillo, creador de la web y la novela El Arconte.