Los OVNIS Nazis de Hitler en la España de Franco

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El salón de la casa lo presidía un gran retrato de Jose Antonio Primo de Rivera, no había duda que Álvarez la Falange la llevaba en el corazón, se consideraba un falangista hasta la muerte. No sólo por eso, sino también por el uniforme de falangista que guardaba en la vitrina junto con el uniforme de la División Azul. Habíamos estado toda la tarde en casa de Álvarez. La charla estaba amena y demasiado interesante como para dejarla así.

  • Me dijiste Álvarez que viste esos mismos platillos volantes en España, dónde y cómo fue -pregunté.

Habíamos vuelto al salón donde nos volvimos a sentar. Álvarez nos ofreció otra ronda de cervezas a Julián y a mí y esta vez Álvarez también abrió una para él.

  • Como te dije antes yo soy ingeniero industrial, pero tampoco hacía falta tener estudios superiores para darse cuenta que el platillo volante que habíamos visto combatiendo en Krasny Bor era un arma revolucionaria. Pensé que esa arma estaba todavía en proceso de perfeccionamiento, porque era incomprensible que no nos hubiera ayudado en la batalla para aguantar a los soviéticos. Cuando volví al grueso de la División Azul realicé un informe para el General Esteban Infantes. A partir de ese informe cuando llegué a España y debido a mis estudios se me encargaron diversos trabajos sobre el tema. Esos trabajos me confirmaron que lo que los nazis habían construido eran naves espaciales. Naves que usaban una tecnología que no era de propulsión sino antigravitacional. Al terminar la guerra España recibió a muchos científicos nazis que huían de los aliados. Había un centro de estudios espacial que estaba situado en Marbella en donde trabajaban estos científicos para España.
  • ¡En Marbella! ¡Yo soy de Málaga! -exclamé.
  • Vaya, malagueño, bonita tierra.
  • Sí, demasiado bonita.
  • Bueno, el caso es que el trabajo de los científicos alemanes en la base científica militar de Marbella dio muchos frutos. Entre ellos sacamos el primer el avión supérsónico español, el llamado Saeta.

Álvarez me señaló una foto en la pared del avión español, ahora creía haberlo visto mucho tiempo en la televisión, lo usaban principalmente para exhibiciones y en las escuelas de pilotos del Ejército Español.

  • Pues sí, -dije- ahora que lo veo lo reconozco. ¿Qué más armas sacasteis de ese centro de Marbella?
  • Más de las que puedes llegar a imaginar. Yo he estado mucho por tu tierra. Al principio me encargaron buscarles domicilio a los científicos en la costa malagueña, a muchos los ubiqué en Benalmádena y Fuengirola.
  • En Fuengirola también estuvo viviendo Papillón, un antiguo preso francés. Parece que en la Costa del Sol se ha refugiado mucha gente a lo largo del tiempo.
  • Sí, lo sé, aunque yo personalmente no llegué a conocerlo.
  • Perdona Álvarez, he desviado la conversación, sigue con el tipo de armas que sacasteis de ese sitio y cuál era tu trabajo con ellos.
  • Yo supervisaba muchos trabajos de los científicos alemanes, muchos no todos, porque yo no soy ingeniero aéreo, soy ingeniero industrial y lo que competía a mis conocimientos sí me lo daban para que lo supervisara. El trabajo como dije dio muchos frutos. Sacamos misiles que podían llegar a cualquier parte del mundo con capacidad nuclear.
  • Perdona, pero me estás hablando que España ha tenido armas nucleares… Creo que tiene firmado un tratado en el que renunciaba a ese tipo de armas.
  • Bueno, una cosa es lo que se firma y otra lo que se hace, pero en esa época España no tenía firmado ningún tipo de tratado de ese tipo, yo no sé cómo están ahora las cosas, sinceramente. Eso lo firmaron los traidores que nos gobiernan hoy en día -dijo muy seguro Álvarez-. Yo mismo he supervisado junto a Franco las pruebas balísticas.
  • ¡No jodas! ¡Conociste a Franco! -dije sorprendido.
  • Estaba dentro de mis funciones el informar y supervisar junto a otros ingenieros y militares. Según la prensa nos encontrábamos pescando en el Azor, el yate ese que ahora Juan Carlos de Borbón usa para ir de veraneo. Pero todo era una coartada para que los servicios secretos extranjeros no se preguntaran dónde estaba el caudillo. Supervisábamos las pruebas desde el yate de recreo de Franco. Después, para lanzar los cohetes usábamos un dragaminas antiguo que acondicionamos a la perfección para no levantar ningún tipo de sospecha. El caso es que nos hicimos en poco tiempo con una capacidad misilística superior al nivel de Estados Unidos y la Unión Soviética. Estábamos preparados para rechazar cualquier ataque aéreo o con misiles proveniente de la Unión Soviética. Podíamos derribar aviones militares norteamericanos y soviéticos antes incluso de que despegaran de sus aeropuertos. Franco estaba obsesionado con la Unión Soviética y para él era importante que cualquier artefacto militar estuviera no al mismo nivel sino superior a lo que los ingenieros soviéticos pudieran inventar.
  • Me estás dejando de piedra.
  • Eso no es nada. Los españoles llegamos antes a la luna que los norteamericanos.
  • ¡Cómo! Eso no sé si créermelo, perdona.
  • La gente ha estado muy engañada sobre todo lo que ha pasado en estos últimos años. Franco fue un dictador y mucha gente lo odia, hasta ahí lo puedo comprender, una guerra es una guerra y se mató a mucha gente, media España está carcomida por el odio desde aquella confrontación; pero con Franco España era la octava potencia industrial y disponía de una capacidad militar al nivel de Estados Unidos y la Unión Soviética. Y si la gente tiene agua hoy en día en sus casas cuando abre el grifo es gracias a Franco y su plan hidrológico nacional. Estos políticos ignorantes de hoy no hacen pantanos porque dicen que es de franquistas sin tener en cuenta las necesidades nacionales y las regiones se boicotean unas a otras por el agua, ¿puede haber mayor incompetencia…?
Sobre admin 2005 artículos
Pedro Rosillo, creador de la web y la novela El Arconte.

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